Barrio del Somorrostro de Barcelona

Barrio del somorrostro BarcelonaEl Somorrostro fue un barrio de Barcelona situado en lo que ahora serían parte del barrio de Poblenou y parte del de la Barceloneta siempre a orillas del mar. Iba desde el hospital del Mar (hospital de infecciosos) a las cloacas del Bogatell. Dicen que su nombre podría provenir de “asomar el rostro”, porque era desde esa primera linea de mar desde donde se veían asomar los rostros de los pescadores, pero dudo que sea el origen. En este artículo se teoriza más sobre la procedencia del nombre Somorrostro. El Somorrostro era un barrio marginal del que se tiene consciencia desde 1882, fecha de la referencia más antigua que se posee en el Diari de Barcelona. Este barrio fue creciendo, sobretodo durante la exposición universal de 1929 cuando se necesitaba mano de obra para la construcción. Duró hasta 1966, año en el que fue destruido para dejar paso a lo que hoy en día es la zona de la primera línea de  mar (Torres Mapfre, playa de bogatell, hasta el forum, etc). Fue conocido por su gran pobreza y estaba principalmente poblado por gitanos, pescadores e inmigrantes que vivían en barracas dispuestas de cualquier modo. Cuando venían temporal de levante, muchas de estas barracas desaparecían. El resto de ciudadanos de Barcelona lo recuerdan por haber oído hablar de él, pero no por haber estado ni siquiera haberse acercado, no osaban entrar en esa zona que les daba respeto y miedo sin saber demasiado bien porqué.

Somorrostro BarcelonaEs en este barrio en donde nació Carmen Amaya, una de las mejores bailadoras y cantantes de flamenco que marcó una época y un estilo de baile. Dolores Giménez, presidenta y fundadora de de la Asociación Cultural Flamenca Carmen Amaya recuerda sobre Carmen: “Mi hermana la mayor, me cuenta que actuó en un teatro de Barcelona, se agotaron las entradas, y muchos gitanos del somorrostro, se quedaron sin poder ir a verla, unos por falta de dinero, otros porque no quedaban localidades. Pues ella al enterarse se fue a su barrio y les bailó a sus gitanicos.”

Buscando he encontrado algunos comentarios de la vida de Carmen Amaya en el Somorrostro, aquí va un pedazo de su testimonio:

“Hay un callejón para entrar en el Somorrostro, al lado del hospital de los infecciosos. Es un callejón para no hacer el rodeo y no tener que venir por la playa ni por las calderas del gas. Al entrar hay un poyete. Me extrañó mucho ver que el agua llegaba hasta allí. Eran como las dos y media. Papá iba muerto del susto. A ver qué ha pasado en la barraca nuestra, con tu madre y con los niños. Pero el agua había pasado milagrosamente por la tranquera de la choza, sin llegar hasta dentro. Como ya estábamos acostumbrados a estas cosas, nos pusimos a dormir. Hasta que al cabo de un rato, ¡ay, madre mía!, una ola entró hasta dentro, las camas, las ropas, todo flotando. Cogimos a los niños como pudimos y volvimos corriendo al callejón. Cientos de personas metidas en el callejón. Como a las nueve o las diez de la mañana, volvimos a las barracas. Las barracas, no existía ninguna, todas enterradas en arena. Veías lo que había sido tu barraca por un piquito que aparecía así, de cualquier cosa, así.”

Por otro lado, si os queréis hacer una idea de cómo era este barrio, buena parte de las escenas de la película de “Los Tarantos” está rodada en el somorrostro y pueden considerarse cine documental. En esta película, entre otros gitanos reconocidos de la época, también aparece Carmen Amaya.

barrio del somorrostro Barcelona

Buscando por internet también he encontrado que en el 2008 se hizo una exposición en el Museu d’Història de Barcelona llamada “Barraquismo: ciudad informal“. En esta web podréis ver algunas fotografías familiares, un mapa de donde estaban localizadas estas zonas de barraquismo, un vídeo testimonial y un pequeño resumen de su historia. Os avanzo un pequeño recorte:

“El barraquismo de Barcelona, fenómeno urbano acaecido a lo largo del siglo XX, creó una ciudad informal junto a la ciudad planificada de los núcleos antiguos, el Eixample, los polígonos y otras formas de crecimiento periférico. Esta ciudad informal se extendió por la montaña de Montjuïc y el frente marítimo, y ocupó tanto las colinas como algunos espacios intersticiales de la periferia del Eixample.

Su total erradicación durante los años anteriores a la Barcelona olímpica no ha dejado rastro de ellos en el territorio, pero su historia, que pervive en la memoria de muchos de los antiguos barraquistas, sigue estando llena de luces y sombras.”

Adjunto también un vídeo sobre el barraquismo en Barcelona.

La verdad es que cuesta encontrar información de esta barriada, parece que sea una parte olvidada de la ciudad. Por eso con este post quisiera animar a aquellos que todavía tienen memoria del lugar que comenten sus experiencias vividas y recuerdos.

Después de más de un mes de haber publicado este post, ha aparecido una noticia en La Vanguardia (09/11/2010) en donde se anuncia que probablemente se ponga el nombre de Somorrostro para un tramo de la playa de Barcelona. Me alegro por todos aquellos que han luchado por conseguir que el recuerdo de este barrio, aunque marginal, sea una realidad.

Barcelona y los refugios de la guerra civil

El subsuelo de Barcelona esconde muchos vestigios de la historia de la ciudad. Entre ellos unos 1.400 refugios construidos durante la guerra civil.

Barcelona, por su ubicación estratégica, fue objetivo de los ataques de la aviación fascista italiana que colaboraba con las fuerzas sublevadas contra la república. La ciudad fue uno de los primeros escenarios de bombardeos sobre la población civil contra objetivos no militares. También Madrid y Gernika fueron brutalmente bombardeadas, pero mientras estas dos ciudades estaban cercanas al frente de guerra, Barcelona se encontraba en una posición de retaguardia.

Refugio Barcelona

El ayuntamiento, antes de que sucedieran los bombardeos, concienció a la población sobre la amenaza e hizo construir 30 refugios, en los que, en el caso de ataque, no cabrían ni un 5% de la población. Estos primeros refugios fueron objeto de burla porque nadie se podía imaginar que Barcelona sería víctima de ataques aéreos. También se empezaron a disponer alarmas de aviso por la ciudad y se repartieron folletos de qué hacer en caso de bombardeos. El 13 de Febrero de 1937, Barcelona vivía el primero de los 192 ataques, estos refugios quedaron cortos y la población empezó a construir por cuenta propia otros muchos que se fueron registrando. Los recursos eran escasos, y las personas más fuertes estaban en el frente, por lo que ancianos, mujeres y niños eran los que mayoritariamente se movilizarían para crear túneles subterráneos. Se tiene constancia de unos 1.400 refugios registrados, pero se podría decir que pueden haber hasta unos 2.000.

La mayoría de estos refugios se construían haciendo uso de la volta catalana, una técnica arquitectónica usada en Catalunya para hacer los arcos más robustos y anchos. De este modo el pasillo podía ser más amplio y a lo largo de éste cabía espacio para bancos a ambos lados para que la gente pudiera esperar sentada. Normalmente la media de espera solía ser de unas dos horas, tiempo que duraba el ataque y también la batería que abastecía de electricidad el subterráneo. Tengamos en cuenta que durante los ataques se cortaba el suministro eléctrico de la ciudad para que desde los aviones no pudiesen identificar sus objetivos que tenían muy claros, se trataba de destruir monumentos históricos, entre otras cosas, que tenían como intención final desmoralizar a la población, crear un clima de desconcierto y abrir un nuevo frente de guerra interno.

Refugio Barcelona

A falta de radares en la época (se descubrieron para la 2ª guerra mundial), había “oteadores” que patrullaban mar adentro con el cometido de observar el cielo, y en caso de ver aviones activaban la alarma que avisaba a toda la ciudad. A partir de ese instante la población tenía entre 1 y 2 minutos para llegar al refugio antes de empezar el ataque.

Los túneles tenían varias entradas, porque una única hubiera sido un cuello de botella, más aun teniendo sólo hasta dos minuto para acceder, y además por prevención, porque en caso de derrumbe y colapso de una puerta, se podría salir por otra.

Hoy en día se pueden visitar varios de éstos, entre ellos el Refugio antiaéreo 307, el Refugio de la Plaça de la Revolució y el de la Plaça del Diamant.

Adiós al parque de bomberos de Provença

Tiran abajo el parque de bomberos más emblemático de Barcelona

Con tristeza se despidieron los bomberos de este parque, que para algunos ha sido más que un lugar de trabajo. El edificio se inauguró en 1932 y ha alojado hasta este año el cuerpo de bomberos de l’eixample. Durante la fiesta de despedida que hicieron en enero de este año, repartieron una auca: “República, dictadura he resistit, i amb la democràcia seré destruït. Des de l’alcalde Aiguadé fins l’Hereu, la caserna ha estat en peu. 78 anys habitatada pels bombers de la ciutat – República y dictadura he resistido y con la democracia seré destruido. Desde el alcalde Aiguadé hasta Hereu, el parque ha estado en pie. 78 años habitada por los bomberos de la ciudad.”

Parque de bomberos Barcelona

Llego tarde para las fotos, hoy ya no quedan las farolas ni el típico cartel de “bombers” que vistieron la fachada durante muchos años. De todas formas, me dice un bombero que están a buen recaudo.

bomberos barcelona

Todavía quedan bomberos que comparten edificio con las obras, que parece ser que se están tomando su tiempo, ya que por el momento vienen un día a la semana a tirar algún muro. Un poco triste, pero con ganas de saber su destino, un bombero me comenta anécdotas del lugar. Hace más de 30 años que está en el cuerpo. La que escojo para contaros es que en el patio interior del parque había una torre de unos 60m de altura desde la que se podía ver toda Barcelona. A parte de su uso como atalaya para observar la ciudad, también se utilizaba para secar las mangueras, que antiguamente eran de lona, colgándolas desde lo alto de la torre.

Parque de bomberos Barcelona

También me cuenta que lo primero que se llevaron los bomberos al saber la noticia del traslado fue la estatua que había en la entrada lateral; una estatua a tamaño real que representaba un bombero salvando a una niña.

Aunque lo pintan como una modernización del cuerpo de bomberos, para mi es otro adiós a  parte de la historia de Barcelona.

Hospital Clínic BarcelonaEl espacio lo ocuparán las nuevas instalaciones del hospital Clínic, que por muy modernas que sean, podrían haber conservado de alguna manera, alguna parte de la fachada en memoria del lugar.

Ubicaión: Carrer Provença 176, 08036 Barcelona

Para ver más fotos, aquí.